Al hilo de un pontificado

El gran “sí” de Dios
por el P. Ramiro Pellitero

(ed. Eunsa, Pamplona 2010, 270 pp.)

Este libro está compuesto de textos breves que quieren introducir al lector en los grandes temas del pontificado de Benedicto XVI. Se dirige a un público amplio, con espíritu joven y talante abierto. Son como cartas desde la fe que esperan una respuesta concreta en la vida personal y social.

También se presentan como ventanas a través de las que se puede ver un horizonte mayor. Ese horizonte es el perfilado por San Pablo, cuando dice que Dios ha pronunciado un gran “sí” al enviarnos a su Hijo. En efecto, y ahora espera, especialmente con ocasión de este pontificado, que los cristianos digamos también que sí, que queremos vivir de verdad el Evangelio.

Sin duda son los jóvenes –de todas las edades– los que tienen más capacidad para captar y realizar ese proyecto, que comienza por el “sí” de Dios al hombre, a todos sus anhelos e inquietudes, y que ha querido necesitar de nuestro “sí”.


Ramiro Pellitero (León, 1956) es sacerdote y médico. Trabaja en la Facultad de Teología, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas y la Clínica de la Universidad de Navarra. En esta editorial ha colaborado como autor o editor en una decena de libros. Entre ellos, Devociones de la Virgen: y el amor le dio mil nombres (ed: Mª. J. Monfort, 2010) y La salud mental y sus cuidados (eds: J. Cabanyes-M.A. Monge, 2010). Junto con J. Sesé ha dirigido la edición de La transmisión de la fe en la sociedad contemporánea (2008).


CONTENIDO

Pronunciar un gran “sí”
El sí que hace nuevas todas las cosas
Jesucristo: el gran “sí” de Dios
A los buscadores de Dios
Autenticidad
Dios que viene
La “revolución” de Juan Pablo II
El tiempo recuperado
Alegría y fiesta cristiana

Creer en el amor
La lógica cristiana del amor
Prójimo y próximo
La osadía cristiana
Dios en la carretera
Tierra de abundancia
Tener corazón
Gratuidad
La cruz

Aprender de nuevo la esperanza
Esperanza para mí y para los otros
Vidas con o sin esperanza
Vivir el amor de verdad
La esperanza y la escuela del sufrimiento
La aventura de la propia historia
Esperanza del cielo

Iglesia y mundo
La Iglesia, “luna” de Cristo
Iglesia: hogar materno
El ecumenismo, deber de todos los bautizados
Buscar lo que une
Una mano tendida
“Amar al mundo apasionadamente”
Responsabilidad por el mundo
El sacerdocio, un don para servir
Los fieles laicos y los sacerdotes: su colaboración orgánica

Eucaristía y trabajo
El culto cristiano y la misa del domingo
De diamantes y catedrales. El templo y el trabajo
Pan para vivir y para cambiar
La Eucaristía y el Evangelio liberador
Oración y compromiso por la paz
Servir sin complejos

Palabra y vida
Vivir la Palabra
Palabra sobre lo esencial
Palabra y construcción de la ciudad
Palabra, vida y misión
La escucha de la Palabra
Renovación, madurez, interioridad

Familia y educación
El amor esponsal y su “éxtasis divino”
Hacer familia, invertir en solidaridad
Opción por los sencillos
Educar para el “nosotros”
Testigos y maestros
El esplendor de la belleza
Caridad, familia, desarrollo
Educación para conquistar la libertad

Niños, jóvenes, ancianos, enfermos
La infancia rescatada
Atreverse a volar
Sidney: el Espíritu del amor
El “sí” a Dios: don y conquista
La universidad y la religión
Los jóvenes y la política
Ver desde lo alto y seguir trabajando
Hacerse cargo

Evangelización y comunicación
Personas, sucesos, decisiones
La semilla del testimonio
Probando la verdad
Apostolado cristiano y libertad
Comunicar el Evangelio
Llevar la fe al ciberespacio
Pobres y libres

Culturas, religiones y política
Poetas, cocineras y religión
Religiones y razón en el debate público
Religiones, culturas, reconciliación
Amor, Iglesia y política
Política, cristianismo y comodidad
La racionalidad pública del cristianismo
La tarea cultural de los cristianos
Por una cultura de la vida

En la sociedad pluralista
Calor y luz
La formación cristiana: prioridades y proporciones
Pedir perdón es construir
Amplio mundo, mi familia
La sinfonía de la libertad
Oración y esperanza
Volver al padre
María en el camino